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15 de mayo de 2015

Las mujeres de los pies de loto

¡Buenas tardes mis queridos tabúes!


Hoy os traigo una curiosidad que he rescatado de Internet y que me pareció digna de mención. La belleza. Bien sabemos que la belleza es una construcción social que varía según la época en la que nos encontremos o la cultura que predomine un entorno, bien pues en la antigua China, la belleza se basaba en el sufrimiento intenso que suponía vendarse los pies desde niñas para alcanzar esa belleza anhelada y muy valorada por los hombres de la época.

Antes de empezar este post, os advierto que las imágenes podrían resultaros algo impactantes, así que si sois demasiado sensibles, os recomiendo que no sigáis leyendo este blog.

Las mujeres chinas padecieron durante mil años una tortura conocida como "pies de loto".


Historia de los pies de loto.


"Se ha lavado los pies con agua de loto y repliega su pierna para anudar sus botines; cuando levanta sus dedos blandos y delicados, pone sus pies vendados suavemente en el suelo y avanza con paso grácil dejando su aire perfumado como una golondrina; su paso es doloroso y la luna brilla al sol de las flautas de jade; piensa a menudo en su amor de antaño y se dirige, sin embargo, hacia las dependencias imperiales". <<A mi querida>>, texto erótico de época Ming (1368-1644) 


La leyenda nace en el palacio del emperador Li Yu de la dinastía Tang (618-907), cuando una cortesana bellísima llamaba la atención gracias al arte del baile, para ello vendaba sus pies para que adoptaran la forma de media luna y gracias a ello podía bailar delicadamente sobre el pequeño escenario con apariencia de una flor de loto, fabricado en oro, joyas y perlas que adornaba el salón del emperador. Al hacerlo, esta bella mujer consiguió bailar con movimientos extraordinarios y el emperador no pudo evitar enamorarse locamente de ella y la colmó de regalos.

Como consecuencia, todas las mujeres del palacio quisieron ser ella, para ello comenzaron a vendar sus pies igual que ella para poder moverse más elegantemente y enamorar así a los hombres a quienes les volvían locos esos pequeños pies.


El camino por conseguir los "pies de loto" institucionalizó la práctica del vendado de pies. Un proceso complicado a la par que doloroso que podía llevar varios años hasta alcanzar el objetivo en cuestión, empequeñecer los pies femeninos.  


El objetivo era tener unos pies de loto dorado, es decir, unos pies diminutos que tendrían que medir sólo siete centímetros además de reunir las siguientes características:

- Ser delgados.
- Pequeños (aunque eso por los 7 cm ya lo habíamos deducido).
- Puntiagudos.
- Arqueados.
- Perfumados.
- Suaves.

- Simétricos.



El problema fue que 300 años más tardes, la cultura en cuestión había asumido este rasgo de tal manera que las mujeres de "pies grandes" no estaban bien vistas, alucinante ¿verdad? Es más, las mujeres con los pies pequeños tenían mayores perspectivas de un futuro favorable en el que se podrían casar sin problema e incluso prostituirse con los clientes más adinerados. Sí, yo también me quedo de piedra. 


Los pies de loto se habían convertido en un atributo a tener en cuenta. Mostraba elegancia, feminidad y alto estatus, algo que te cambiaría la vida por completo como podéis observar.


¿Cuando empezaba el duro proceso de tener los pies pequeños? pues a la edad de cinco o seis años, las madres de las niñas iniciaban el ritual del vendado, siempre que la familia tuviera los recursos necesarios y pudieran permitirse mantener a una hija sin trabajar.  El vendar a una hija suponía una importante pérdida económica ya que esas niñas quedaban impedidas para trabajar para el resto de sus vidas, así que las familias más pobres tenían que aguantarse con una hija y sus correspondientes pies normales, increíble ¿no te parece?

Se empezaba con un ritual astrológico. La familia ofrecía a los dioses pasteles de arroz para que éstos permitiesen que los pies de su hija fuesen tan suaves como los dulces que se les ofrecían.  

En primer lugar, la madre cortaba las uñas a su hija al máximo y procedía a introducir los pies de la niña en un baño de hierbas aromáticas, sangre animal  y agua caliente con la intención de desinfectar, suavizar la piel y sobretodo, ablandarla.

En segundo lugar, la madre seguiría con un masaje 
durante el cual, atención, le rompería los cuatro dedos pequeños del pie. Posteriormente entre los gritos que tendría la niña, la madre replegaría los dedos bajo el pulgar con la ayuda de un vendaje de algodón blanco.

Luego, utilizaría un segundo vendaje para poder replegar el empeine hacia el talón arqueando el pie. Por último, se colocaría un botín puntiagudo que la niña llevaría durante todo el día. 


Este ritual se repetía cada dos días con vendas limpias y durante 2 duros años, una vez terminado el transcurso de esos años y el continuo cambio de vendas y demás, los pies no deberían sobrepasar los 10 cm. Duele escribirlo, pero más duele saber que es algo que se hacía de verdad, estas tradiciones nos van a matar, bueno, ya no, pero madre mía...

Cabe destacar que en los siguientes 10 años, los pies se mantenían aún vendados, aunque con el paso de estos, se apretaba menos, menos mal ¿eh? 



Desde el momento del ritual hasta los primeros seis meses a dos años, la hija sentiría un dolor insoportable, hasta que el nervio del pie se atrofiara y muriese, esta experimentaría un grado de dolor que no sé como no veían que era una tortura practicar tal barbaridad. Aunque pasados los años, parte del sufrimiento terminaría, pero empezarían los dolores de espalda asociados a esa práctica que acompañarían toda la vida de esa chiquilla. 

Cuestión de sexo




La razón de que las mujeres soportaran tal tortura era la promesa de una vida mejor junto a un marido satisfecho, ya que quienes sentían verdadera admiración por esta práctica eran ellos, no ellas. Es más, más de 58 expresiones ( pies de loto, luna nueva, bóveda armoniosa, sombra de bambú, castaña de agua...) existieron para poder describir los pies de loto, así que podemos hacerlos una ligera idea de hasta donde llegaba la perversión que existía en torno a ellos. Incluso había tres tipos de calidad de los famosos pies de loto: pies ligeros, pies gordetes y pies perfumados. Y cada uno tenía una escala del 1 al 9 que iba de lo ordinario a lo sublime. Lo que me hace pensar que después de tanto sufrimiento, encima podrían ser clasificado como unos pies ordinarios tras haber pasado todo el ritual que he mencionado previamente, alucinante. 


El fetichismo hacia los pies de loto era tan desmesurado que incluso algunos hombres mojaban los pies vendados en una tetera con el objetivo de endulzar el té y otros utilizaban los zapatos de las muchachas para bebérselo. 
Los pies de las muchachas eran la parte más íntima de la mujer, incluso más que las nalgas o el pecho. Si un hombre quería seducir a una dama lo que hacía era dejar caer su pañuelo al suelo con la intención de rozar los pies de la muchacha, si esta no se enfadaba, el pretendiente cogería a la chica en brazos o incluso la besaría. Hay que tener en cuenta que esta práctica estaba destinada únicamente a estimular el  deseo sexual de los hombres, ya que al tocar los pies de las muchachas, experimentaban el mismo placer que al acariciar unos senos. 

De fetiche a vergüenza y rechazo.

 Diez años tuvieron que pasar para que esta práctica quedara prohibida en 1911. Cambió el pensamiento y se comenzó a considerar la costumbre de vendar los pies como algo malo, insano, cruel, bárbaro y un obstáculo para la modernización para China.
Con el paso del tiempo, las mujeres de las regiones costeras, fueron rechazando poco a poco esta tradición hasta que en 1957 se vendaron por última vez los pies de una niña China, terminando al fin con esta práctica macabra. 

A día de hoy quedan muy poquitas mujeres con los pies deformados por el vendado del diablo que he comentado en el post. La gran mayoría de las que aún quedan son muy ancianas e incluso sienten vergüenza de sí mismas. 

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Y esto es todo por hoy queridos míos. Destacar que me ha parecido un artículo super curioso a la par que doloroso, pero bueno, espero que os haya gustado y nos vemos pronto en el siguiente post, un beso mentes sucias :D

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