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30 de marzo de 2013

Zonas erógenas del torso



Los preliminares son una parte muy divertida y estimulante, tanto para la mujer como para el hombre. Sin embargo en ocasiones las prisas nos hacen estimular las zonas erógenas más obvias, así que para cambiar eso os os vamos a hablar de zonas erógenas del torso.

1. El cuello y los hombros

El cuello y los hombros, quizás el cuello, pero no tanto los hombros, son zonas erógenas que nos gusta acariciar y besar. Puede que sentir nuestra respiración en el cuello al comienzo provoque cosquillas, pero es solo al comienzo, ya que luego empieza la excitación sexual.
Puedes comenzar acariciando su cuello con tu barbilla o tus labios, esto es una carantoña que en cuanto se prolonga unos segundos tiene muy buena reacción, sobre todo si exalamos o respiramos muy cerca de la piel.
Tanto si comienzas el juego desde atrás como desde alante, puedes continuar desde el cuello a los hombros, ya sea besando, chupando, o lamiendo de forma lasciva con tu lengua, eso si, sin llegar a babear todo.
También te puedes ayudar de tus manos, por ejemplo dando un masaje relajante. Prueba por ejemplo a dar masajes circulares con tus dedos pulgares en la base del cuello. Cuendo termines puedes besar y acariciar la zona.

2. La barriga

La zona de la barriga puede ser también otra zona erógena, es un área bastante más amplia, y aunque muchos la ignoren durante los preliminares, lo cierto es que es una superficie sobre la que podemos besar, acariciar y jugar.
Sobre la barriga podemos jugar con cubitos de hielo, así como con frutas y cremas, como pueden ser la nata o la crema de cacao. Si usamos pintura corporal, este puede ser nuestro lienzo perfecto para declarar tu amor o para dibujar el mapa con la ruta hasta el tesoro.
Al detenernos en la barriga y jugar con ella, también estamos creando una incertidumbre en la cabeza de la mujer, seguro que se pregunta si vamos a seguir bajando hasta su entrepierna, lo cual la puede mantener aún más excitada.

3. Los brazos, manos y dedos

Los brazos no son exactamente una parte del torso, pero como están a la misma altura, pues también vamos a incluirlos. Parece que no, pero lo brazos también pueden dar bastante juego.
Los dedos o las manos son dos partes del cuerpo que pueden ser muy comunicativas, y que al comienzo de cualquier relación establecen los primeros vínculos físicos. Así que por qué no volver a darles esa importancia.
El mero hecho de tener las manos agarradas crea un vínculo entre ambos, puede ser un gesto muy cariñoso, y puede ser la vía de comunicación perfecta para medir los niveles de excitación.
Si quieres empezar en plan romántico, le puedes ir besando desde los dedos, pasando por las manos, y los brazos hasta llegar a sus hombros. El mero hecho de ir acercándote poco a poco le excitará.
También puedes probar a dar un masaje en las manos, solo necesitas un poco de lubricante y tus dedos pulgares para amasar un poco esos musculos con sencillos pero eficaces movimientos circulares, aunque aquí no debes hacer tanta presión como en los hombros.
Si es lubricante comestible, puedes probar también a chupar sus dedos, incluso le puedes pedir que se masturbe un poco con ellos y luego seguir chupando y masajeando. Los niveles de excitación irán escalando y lo que ocurra a continuación es cosa vuestra.

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