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26 de enero de 2013

Las pequeñas cosas de cada día para mantener vivo el romanticismo


Nos guste o no, en las relaciones de pareja el romanticismo tiende a desaparecer con el paso del tiempo si no le ponemos remedio. Es fácil o cómodo asumir que nuestra pareja nos quiere, o dar por hecho que sabe cuanto amor sentimos por ella, sin embargo caer en la rutina puede hacer que desaparezca parte de la excitación y el romanticismo.
Mantener vivo el romanticismo realmente no requiere de gran esfuerzo, más bien se trata de pequeñas cosas, detalles que demuestran nuestros sentimientos, y que reafirman los vínculos con nuestra pareja.

Con la pasión pasa exactamente igual, aunque conozcas cada centímetro de su cuerpo, siempre puedes sorprender a tu pareja con una situación inesperada, unos masajes, unas velas, un baño en pareja, una escapada de hotel, o lo que se te ocurra que pueda servir para romper con la rutina y reavivar la llama de la pasión sexual.
El amor es una necesidad básica, el sentirnos queridos nos ayuda a ser más felices y productivos, y por tanto demostrar a nuestra pareja que la queremos le ayudará a ser mejor persona, a sentirse más cuidada y protegida, y por supuesto hará que ambos seáis más felices.
Si te cuesta decir “te quiero”, por qué no pruebas a escribir pequeñas notas de amor que dejaremos escondidas en su bolso, en la taza donde toma el café, o en cualquier otro sitio donde sabemos que mirará a lo largo del día.
Aunque tampoco se trata únicamente de decir “te quiero”, que también, sino de cualquier tipo de favor que se haga sin que la otra persona nos lo pida. Por ejemplo, si suele comer en el trabajo, de vez en cuando te puedes levantar antes y prepararle el almuerzo, no cuesta mucho y en cambio demuestra una atención especial. También si ha tenido una semana difícil puedes ocuparte de sus obligaciones domésticas, o de sus recados.
Hacer regalos cuando llega San Valentín o en los aniversarios no es algo muy sorprendente, en cambio hacer un regalo sin motivo alguno si puede ser una verdadera muestra de romanticismo. Tampoco hace falta que sean regalos costosos, pueden ser pequeños detalles que le demuestren que hemos pensando en ella, que nos acordamos de ella cuando no está cerca.
Por ejemplo, si te encargas de ir a hacer la compra, busca esa golosina o bombón que tanto le gusta, o bien compra una botella de tinto, cava o champagne para comenzar a intimar con un poco más de glamour de lo habitual.
Tampoco descuides el apartado físico, es decir, nada como un buen beso y un abrazo para reforzar los vínculos afectivos entre dos personas. Si ves que tu pareja está cansada o estresada, poco te cuesta acercarte para darle un masaje en los hombros y un cariñoso beso en la mejilla. Puede parecer una tontería, pero mantener este contacto físico a diario funciona.

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