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17 de diciembre de 2012

Cistitis e infecciones urinarias


La cistitis como tal es una inflamación de la vejiga de la orina, con o sin infección. Actualmente se estima que ocho de cada diez casos de cistitis se originan en relaciones sexuales, por tanto cuanto mayor es la frecuencia de la relaciones sexuales, mayor es el riesgo de contraerla.

Dentro del grupo de riesgo están las mujeres jóvenes, pero también las mujeres que han pasado la menopausia ya que su epitelio vaginal es más fino, y dado que hay una mayor sequedad, se producen más heridas, además los cambios que se producen en la flora vaginal favorecen las infecciones.
Algunos de los síntomas de la cistitis son el aumento en la cantidad de orina, dolores intensos a la altura de la vejiga, ardores o escozor al orinar e incluso algo de fiebre. La mitad de las mujeres sufren al menos un episodio de cistitis a lo largo de su vida, y tres de cada diez incluso no se libran de al menos una o dos infecciones al año.
Una de las baterías causantes de las cistitis es la Escherichia Coli, que si bien es necesaria para el funcionamiento correcto del proceso digestivo, cuando se adentra por la uretra o por el ano suele provocar problemas como la uretritis, cistitis o la diarrea.
Para prevenir la cistitis se recomienda beber mucho líquido, y si es posible orinar después de cada encuentro sexual aunque una no tenga ganas. También es sabido que los arándanos rojos ayudan, ya que las propiedades de esta baya hacen que las bacterias tengan más dificultades para adherirse a la vejiga y a las vías urinarias.
Si acudimos al médico probablemente nos recete un tratamiento con antibióticos para unos días, e incluso puede que nos recomiende tomar arándanos rojos o cranberries, ya sea la fruta directamente o procesada en forma de zumo, mermelada, etc., ya que no tiene efectos secundarios y ayuda a curar y prevenir la cistitis.

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