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29 de noviembre de 2012

Perdonar una infidelidad masculina


Son cosas que ocurren, muchos tienen la teoría de que el ser humano no es un ser monógamo y que por tanto le cuesta mantener la fidelidad a largo plazo, otros defienden la teoría contraria, donde justamente la monogamia es una de las cosas que nos diferencian de la inmensa mayoría de los animales, sea cual sea tu postura, si al final tu marido te pone los cuernos, te toca escoger entre perdonar una infidelidad o romper la relación.

Pueden ser muchas las razones que te lleven a sospechar de tu pareja: llamadas de móvil desconocidas, facturas de restaurante donde tú no fuiste, de repente se quiere poner en forma, cambia de look o se arregla más, trabaja hasta tarde y te dice que no le esperes, viaja con frecuencia, los fines de semana prefiere ver el partido con los colegas en lugar de estar contigo, parece no estar interesado en el sexo, esconde sus e-mail rápidamente cuando entras en el cuarto, parece estar insatisfecho o aburrido con vuestra vida últimamente, se irrita contigo o se queja de que le molestas… no todas estas actitudes son necesariamente un indicador de infidelidad, pero si juntas unas cuantas hacen que huela a quemado.
La prevalencia de parejas que han sufrido una infidelidad por parte del hombre varia entre los diferentes países y culturas, pero por lo general se estima la nada desdeñable cifra de un 60%, aunque esta también varía según la edad.
Si sospechas y finalmente descubres que estabas en lo cierto, tendrás que ver si le das la patada o bien perdonas su infidelidad, ya que obviamente, y dependiendo de las circunstancias, a una se le pasan mil cosas por la cabeza y tiene que sopesar los pro y los contra, no vaya ser que además de cornuda una salga también perdiendo… Hoy vamos a ver algunas de las razones de por qué algunas mujeres deciden perdonar una infidelidad masculina.
Todos los hombres pueden cometer una infidelidad: príncipes, políticos, deportistas, cantantes, [...] incluso tu vecino que parece un tipo aburrido!. Los nombres de los donjuanes cambian, ahora pensamos en Tiger Woods, no hace tanto Alejandro Sanz o Brad Pitt y antes era Bill Clinton o el Principe Carlos de Inglaterra. Pero la historia es la misma, el esposo que comete una infidelidad, es pillado, la esposa le da la patada o bien finalmente lo aguanta, ¿Por qué? Veamos algunas razones:
  • Ella no quiere estar sola, cuando su esposo sale con una mujer más guapa, en mejor forma y quizás incluso más joven, una no gana confianza precisamente, es decir, si tu hombre no te quiere, ¿quién te va a querer ahora?. Es triste reconocerlo, pero la inseguridad puede ser excusa suficiente para mantener unido un matrimonio. El miedo a estar solo hace que mucha gente mantenga situaciones y relaciones horribles o insostenibles. Y en general las mujeres tienen más miedo a quedarse solas que los hombres.
  • Sus recursos financieros se podrían resentir. El mayor miedo para muchas es perderlo todo. Cualquier persona que vive de manera acomodada, y más un ama de casa que posiblemente renunció en su momento a su carrera profesional para cuidar de los niños, teme y mucho quedarse con una mano delante y otras detrás, el llegar con dificultades a fin de mes, y demás. Este no es un miedo infundado, de hecho al contrario de lo que se piensa, la mujer que se divorcia no siempre se lleva la mejor o la mayor parte (a menos que haya niños por medio), y en muchos casos no tiene recursos para mantenerse a la larga.
  • Él no es perfecto, aunque para algunas mujeres una infidelidad masculina es una razón que obliga a la ruptura, donde perdonar una infidelidad no es una opción, para muchas otras si lo es. De hecho, aunque las estadísticas de divorcios y separaciones son altas, cada vez más parejas adoptan esta postura. También con el paso del tiempo la realidad obliga a ambos renunciar al sueño del esposo ideal, el principe azul de los cuentos de hadas, y aceptan que su pareja de vez en cuando les provoque más de un dolor de cabeza.
  • Cuando su estatus profesional está ligado al de él, muchas mujeres siguen dejando su carrera en un segundo plano con respecto a la de su esposo, es decir, si se te ha conocido como la esposa de fulanito, dejar la relación te podría cerrar muchas puertas profesionalmente, la mujer puede perder su estatus, aunque suene machista. Esto se entiende mejor con un ejemplo: imagina que doña Letizia Ortiz, que ahora es la esposa del Príncipe Felipe de Borbón, se divorcia, entonces simplemente será señalada como su ex y probablemente se le pierda bastante respeto. Llevándolo al mundo del famoseo, está el caso de Belén Esteban, que tras terminar con Jesulín volvió a ser una más… aunque su caso es especial, ya que su catarsis pública le ha servido para coronarse tiempo después como “princesa del pueblo”.
  • Ella perderá amigos, además del insulto e injuria, la esposa también corre el riesgo de perder su círculo social, especialmente si era exclusivamente con parejas casadas. Es triste pero cierto, una mujer sola se considera una amenaza para la estabilidad de otras relaciones y matrimonios, los que antes eran sus amigos ahora tienden a dejarla fuera, a hacerle vacío. Dada esta posibilidad ¿querrías perder todo eso porque tu esposo decidió acostarse con otra mujer? La respuesta no siempre es fácil.
  • La familia se opone al divorcio, quizás es una de las razones menos habituales, pero hay que tener en cuenta que hay familias bastante conservadoras, que tienen creencias religiosas que se oponen firmemente a la ruptura del matrimonio que debía durar para siempre. Esto puede ocurrir tanto por el lado de su familia, como por el lado de su familia política, y llevar a la situación a un callejón sin salida donde una se ve obligada a perdonar la infidelidad o a una ruptura aún más dolorosa – a pesar de que el matrimonio es entre dos personas, no entre dos familias –.
  • Ella está emocionalmente volcada en su hombre, para muchas mujeres, sus maridos son una parte esencial de la familia y prescindir de él sería devastador. A la hora de decidir si perdonan la infidelidad, estas mujeres pueden valorar a sus hombres por las contribuciones que han hecho, por el papel que han desempeñado en sus vidas, en sus familias, así que lo piensan mucho antes de echar el matrimonio por la borda. En este caso la mujer tratará de sopesar si el estúpido error de su marido disolverá la familia o la ayudará para reforzarse y crecer. Aunque obviamente no le dará tantas vueltas si se trata de algo puntual como de algo que se repite constantemente.
  • Ella tiene su agenda secreta, y no me refiero a que también sea infiel, sino a su agenda de proyectos, volvamos al ejemplo de los Clinton, Hillary fue capaz de digerir no una sino bastantes infidelidades porque en el fondo ella tenía su propio proyecto, para el cual su esposo era parte importante. A fin de cuentas, si se llega a divorciar sus problemas personales hubieran sido los mismo, sin embargo su carrera política hubiera estado muy cuesta arriba. La sociedad americana es muy conservadora y prefieren a una mujer que sabe mantener su matrimonio a una mujer despechada o independiente. Esto te funciona si realmente sacas beneficio y si realmente te sientes bien con ello.
  • La infidelidad podría fortalecer el matrimonio, un revés como este puede mejorar tu relación. Si ambos afrontáis la situación con idea de superarlo, os puede llevar a un nuevo nivel en la relación donde se hable más abiertamente de ciertos temas, y se asuma mejor la personalidad o los deseos de la otra persona en temas como sexo, dinero, carrera profesional, tareas de casa, emociones, distanciamiento. Una crisis de este tipo verdaderamente puede ayudar a arreglar lo que no funcionaba si ambos lo desean.
En resumen, perdonar una infidelidad no es fácil, está la desconfianza, el rencor e incluso el odio por la traición, no es algo fácil de olvidar ya que a fin de cuentas es la persona más cercana dentro de tu círculo de confianza la que te ha traicionado, pero si una lo desea o no tiene mejores opciones, para bien o para mal, puede acabar perdonando.

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