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24 de noviembre de 2012

Efectos del alcohol


Muchas veces la sabiduría popular ya nos previene sobre ciertas cosas, en lo relativo a los efectos del alcohol por ejemplo: que si te emborrachas es probable que a la mañana siguiente al despertar no recuerdes todo lo que has hecho, o qué o quién es ese bulto sospechoso que se mueve a tu lado en la cama. Sin embargo para la ciencia esto no es suficiente, ellos tienen que demostralo según sus métodos y así de paso nos explican exactamente por qué ocurren ciertas cosas.

En esta ocasión se trata de un estudio realizado en Inglaterra, y que se ha centrado en cómo el consumo de alcohol afecta a nuestra habilidad para detectar la simetría de las caras, porque (como deberías saber) para el ser humano la belleza o atractivo de un rostro va ligado a su simetría.
¿Acaso no te ha ocurrido en alguna ocasión? Estás por ahí de fiesta, ligas con alguien y pasas una noche fabulosa, pero al día siguiente cuando te lo vuelves a encontrar… “ups! ¿Eras tú?” A veces uno no dice nada… sobre todo si es pasable, pero en ocasiones no queda otra que ser sinceros, lo que pasó pasó y que cada uno siga por su camino.
Cuando ya llevamos unos cocteles o unas cervezas encima vemos las cosas de otra manera, no sólo en sentido metafórico, también nuestro cerebro percibe “la realidad” de otra manera, y se merma su capacidad para reconocer caras asimétricas, lo que nos conduce a “bajar el listón” inconscientemente y dejarnos seducir por personas que a lo mejor estando sobrios no nos interesarían tanto.
Para el estudio, en lugar de hacer pruebas en el laboratorio, los investigadores decidieron salir a la calle – portátil en mano – en busca de sus cobayas: universitarios que andaban sumidos en el dolce far niente, y que fueron reclutados y entrevistados en el mismo bar. Allí mismo se les mostraba una serie de caras retocadas por ordenador para parecer más o menos simétricas, y a continuación se les hacía un sencillo test de alcoholemia para verificar su grado de ebriedad.
Como era de prever, los estudiantes sobrios fueron los mejor capacitados para detectar los rostros simétricos, sin embargo algo sorprendió a los investigadores, resulta que cuando beben, los hombres son menos propensos a perder esta habilidad que las mujeres. ¿Y esto por qué? A priori lo asocian a que los hombres somos seres más visuales, más estimulados por lo que ven, y quizás por ello tenemos más desarrollada esta capacidad y la embotamos con mayor dificultad.

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