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5 de septiembre de 2012

Tratamiento para el vaginismo


¡Buenas queridos míos! Hay que ver que contenta estoy hoy ¿por qué? ya tengo las llaves del piso y en cuanto compre las cosas, me iré. Al final me iré a Granada a estudiar Sociología, si queridos, la Psicología se ha puesto tan alta que me ha resultado imposible alcanzar la nota... Pero bueno, me conformaré con Sociología. Bueno no me entretengo más, que mi vida no os interesará, lo que de verdad os gusta son los artículos, así que ¡vamos allá!
Hoy quería hablar del vaginismo y su posible tratamiento. Quiero puntualizar que cada caso de vaginismo es diferente y que tan poco por leer este artículo una deba diagnosticarse, no quiero que vayáis al médico diciendo "en el Rincón Tabú me dijeron esto y luego aquello" no, yo solo os voy a dar unas pautas, unos consejos, pero lo mejor es acudir al médico. En cualquier caso los expertos los clasifican como vaginismo primario que es el más frecuente y se da al experimentar nuestras primeras relaciones sexuales o al pasar por una exploración ginecológica, y luego está el vaginismo secundario o adquirido que aparece tras un trauma sexual (infecciones, tras una cirugía, tras dar a luz, etc.).

Hay por ejemplo casos de vaginismo donde existe sólo una leve tensión muscular, pero hay otros casos donde se hace imposible hasta introducir los dedos o un tampón, por tanto ni hablar de exámenes ginecológico o de realizar el coito.
Es importante acudir a un especialista porque este tipo trastorno sexual requiere de un tratamiento físico y psicológico. Hay que averiguar a qué se debe este miedo a la penetración, y buscar la manera de controlar los músculos que rodean la vagina con idea de que una pueda ser capaz de tensarlos y relajarlos.
Para aprender a relajar los músculos se realizan ejercicios de respiración, así como ejercicios de contracción y relajación de los músculos del suelo pélvico, que son los que rodean la vagina. En anteriores ocasiones hemos hablado de este tipo de ejercicios, son por ejemplo los famosos ejercicios de Kegel, de los que ya hablé de ellos en una ocasión. 
En el tratamiento también se emplean diferentes objetos y juguetes eróticos como por ejemplo los dilatadores vaginales o los consoladores de diferentes tamaños y con ayuda de lubricantes.
Puedes empezar por ejemplo por introducir un dedo en tu vagina y notar como se contraen los músculos, mantén el dedo ahí hasta que se relaje la tensión, antes o después los músculos se cansan y se relajan, entonces puedes probar a introducir otro dedo.
Esto mismo tratamiento lo puedes probar también con consoladores, los puedes encontrar de diferentes tamaños, e incluso a medida que vayas progresando puedes probar con las bolas chinas para tomar mejor conciencia de los músculos que intervienen y ayudar a tonificarlos.
Es importante que te relajes y disfrutes, por si no lo sabes te recuerdo que una mujer que padece vaginismo puede disfrutar de los juegos sexuales e incluso alcanzar el orgasmo estimulando su clítoris, lo cual te puede ayudar también a alcanzar la relajación necesaria. 
Mi pequeño consejo es, que si vas a mantener relaciones sexuales, te relajes, el sexo no duele, solo duele si tú estás nerviosa. Os doy este consejo porque me he visto reflejada en este "problema" y el truco está en relajarte, pídele a tu pareja que sea más cauto, cambiad de postura, pero si ves que no puedes, para, poco a poco, no hay prisa ninguna ¿vale? Si necesitáis hablar conmigo sobre el tema y tener consejos más directamente, no dudéis en ponerse en contacto por email, os atenderé encantada y os intentaré ayudar a medida de lo que me sea posible.

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