Para las féminas, el estimulo previo al coito es indispensable a la hora de alcanzar un orgasmo, por lo que el clítoris se convierte en el protagonista fundamental del momento. En cuanto al orgasmo, a menudo las mujeres describen las sensaciones iniciales de un orgasmo como un trance momentáneo, al que sigue rápidamente un sensación sumamente placentera, que suele comenzar en el clítoris y que se extiende rápidamente por la pelvis.
Aunque no existe un patrón definitivo sobre lo que las mujeres sienten y experimentan durante cualquier acto sexual, ya sea masturbación o el coito, el orgasmo femenino podría dividirse en 4 fases que ocurren consecutivamente en respuesta a la actividad sexual, y que, en la mayoría de los casos, dura de 12 a 15 minutos.
Fase de excitación
Empieza con los besos y caricias, la primera señal de excitación sexual en la mujer es la aparición de la lubricación vaginal, que se inicia de 10 a 30 segundos después del principio de la estimulación sexual. La Lubricación facilita la penetración del pene y la suavidad del movimiento de empuje, a la vez que impide que la mujer sienta incomodidad o molestias durante el acto.
A medida que continúa la excitación, ocurre la dilatación y alargamiento de la vagina. El clítoris crece, aunque esto puede no ser percibido a simple vista, y continua aumentando durante toda la estimulación sexual. A medida que la tensión sexual aumenta, los pezones se tornan rígidos, y las areolas se hinchan en forma considerable.
Fase de meseta 
Esta fase se asocia mayormente con el momento del coito. Al final de la fase de meseta, poco antes del orgasmo, el clítoris se esconde debajo de su capuchón, sin embargo, durante este cambio no se produce la perdida de la sensación clitoridea. La tensión muscular ocurre desde la cabeza hasta los dedos de los pies. La mujer con frecuencia reacciona con gestos, fosas nasales dilatadas y tensión notoria en las comisuras de los labios. Los músculos del cuello se ponen rígidos y sobresalen especialmente con la proximidad del orgasmo. La espalda se arquea y los músculos de las nalgas se tensan al aproximarse el orgasmo.
Fase orgásmica, el orgasmo femenino 
Se caracteriza por contracciones simultaneas y rítmicas del útero, el tercio exterior de la vagina y del esfínter anal. La frecuencia cardiaca se eleva aún más. La presión arterial continua ascendiendo y la frecuencia respiratoria puede duplicarse hasta 40 respiraciones por minuto.
Durante la fase orgásmica la mujer queda atrapada en su respuesta, en una pérdida del control involuntario de los músculos. Ella no está consciente de sus movimientos físicos, que en ocasiones son tan violentos que provocan dolor y fatiga posterior.
Fase resolutiva
En esta fase se invierten todos los cambios acaecidos durante las etapas anteriores. El útero retorna a su posición de reposo inactivo, la vagina reduce su ancho y longitud, y el clítoris vuelve a su tamaño y posición habitual. Durante esta fase la estimulación del clítoris, los pezones o la vagina puede resultar molesta o irritante.
Ahora que sabes un poco más de lo que ocurre en el cuerpo de la mujer, podrás hacerla disfrutar aún más.