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16 de abril de 2012

Jugando con la ropa interior

Señoras y señores, hemos de reconocer que en ocasiones nos dejamos llevar por la pasión, por el deseo sexual, y rápidamente quitamos la ropa a nuestra pareja para poder tocar, acariciar o lamer sus zonas erógenas más íntimas, muchos incluso ya de camino a la cama van dejando la ropa interior por el camino, haciendo que el tiempo y dinero dedicado a buscar y comprar lencería valga tanto como un cero a la izquierda…
No seré yo la que tire la primera piedra, porque todos echamos polvos rápidos de cuando en cuando, pero hoy voy a dar algunos consejos para sacarle más partido a la lencería, para disfrutar o alargar más los preliminares jugando con la ropa interior.
Lo mismo nunca has probado a jugar con ella, hoy en día y sobre todo cuando el calor aprieta, es frecuente que la lencería se deje entrever entre los botones de una blusa, o al caer la cintura del pantalón, o simplemente cuando se va a hombro descubierto, estos son pequeños detalles eróticos que nos incitan, pero que al mismo tiempo pasan bastante desapercibidos en este mundo tan erotizado.
Bueno, pues aquí os dejos algunas ideas para divertirse con la ropa interior:
Lo primero que puedes hacer es jugar con los elásticos, la mayoría de prendas los tienen, ya sean braguitas, tangas, slips, suspensores, etc. Podemos tirar de ellos arriba o abajo, deslizar la prenda hasta la mitad del trasero o bien hasta que empecemos a ver los pelillos del pubis o en su defecto la vulva o el pene, sino al contrario, al tirar hacia arriba podemos estimular los labios o apretujar los testículos y hacer que se marque el pene erecto o morcillón.
Si las prendas interiores son delicadas, estas caricias sexuales pueden resultar muy excitantes. Si además el tejido es lo bastante fino, puedes probar a acariciar la vulva por encima de la lencería e incluso si es lo bastante holgado prueba a introducir tu dedo en la vagina con la braguita por medio, pero si vas a probar a practicar esto, ten cuidado, quizás moleste.
Realmente con un mínimo de habilidad puedes estimular todos los puntos erógenos de la vulva sin quitar las braguitas, incluso con tu boca puedes dar calor y hacer que ella sienta tu respiración para que se vaya mojando.
Una buena opción puede ser la lencería abierta, se trata de sujetadores, braguitas, tangas o slips que tienen aberturas que nos permiten acceder libremente a los pezones, la vulva, el ano o el pene. Así podemos masturbar, dar sexo oral e incluso mantener relaciones sexuales sin quitar la lencería. 

Con el hombre podemos hacer lo mismo, frotar su pene por fuera de los boxer o el slip mientras vamos viendo como crece el pene. Tanto en el caso del hombre como de la mujer no conviene frotar demasiado fuerte ni hacer movimientos bruscos si los tejidos no son realmente suaves, ya que podríamos causar más molestias que placer.

Así que os animo a añadir en vuestro cajón más íntimo un tanquita de estas características y a disfrutar ¡buen lunes lectores!

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