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23 de abril de 2012

Hacer el amor de pie es posible.

Si una de tus fantasías sexuales es hacer el amor de pie, y le das vueltas al tema día y noche, pero piensas que puede ser complicado dado que no sois de la misma altura, sigue leyendo porque hoy te doy algunos consejos para hacerlo realidad. 
Imagina que intentáis hacer el amor de pie por primera vez, dejándoos guiar por vuestro sentido común, siendo ella más bajita y si él tiene bastante fuerza, podéis probar a que él te sujete en el aire de manera que estéis a la misma altura. El problema es que esta postura tienes bastantes posibilidades de causar fatiga e incluso dolores de espalda, de manera que tras un par de intentos sin éxito decidís abandonar.
Hacer el amor de pie es posible, pero puede suponer algunos problemas, pero seamos positivos, cabe recordar el dicho “querer es poder”. De hecho, si haces un poco de memoria, seguro que recordarás muchas escenas de cine porno donde los actores hacen el amor de pie… por tanto, es posible, simplemente hay que averiguar los trucos.
Está claro que hacer el amor de pie no es tan sencillo como el misionero o la pecorina (a cuatro patas o estilo perrito), pero sin duda puede ser muy excitante en el momento que le pillamos el truco y conseguimos disfrutar de la penetración.
Podéis echar mano de un taburete o una silla, ya que estos apoyos a la vez que equilibran la posible diferencia de alturas, también evitan las posturas forzadas que suelen dar lugar a los dolores de espalda y los tirones en general, así como nos distraen por el mero hecho de tener que hacer fuerza o mantener el equilibrio.
Si quieres que sea aún más divertido, podéis probar a hacer el amor de pie, apoyados en la encimera de la cocina o en algún mueble del salón, e incluso bajo el agua de la ducha, y acompañados de algún vibrador acuático.


¿A qué esperas? ¿Te atreves a hacerlo de pie? Si es así déjanos tu comentario sobre tu experiencia y recuerda; si quieres puedes y si el querer se aplica al sexo mucho mejor ¿no?

2 comentarios:

  1. En nuestro caso nos ayudan los tacones, la dejan a la altura perfecta, luego es buscar un punto de apoyo...y a mover el mundo.

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