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28 de abril de 2012

Deseo sexual a los 40 y en adelante

Cuando vamos llegando a los 40 y en adelante, ya no damos al sexo la misma prioridad en nuestra relación que cuando empezamos. Ahora estamos demasiado cansados, o nos falta tiempo, posiblemente porque estamos ocupados haciendo malabares para poder dedicar tiempo a los niños y cumplir en el trabajo.
Puede sonar un poco frío o calculador, pero en estas etapas de la vida puede funcionar el que planifiquemos un tiempo cada semana en el que ambos podáis reencontraros como amantes, y no sólo como pareja que afronta el día a día y educa a sus hijos lo mejor que puede. Puede que incluso al llegar el momento no se tengan ganas, no pasa nada, una vez que comencemos con los roces, las caricias y masajes casi siempre se acaba despertando nuestro deseo sexual.
No te preocupes por la falta de espontaneidad, porque también el prever y planificar unos momentos íntimos con tu pareja puede ser excitante, incluso aunque luego no salga exactamente como estaba previsto. El hecho de recordarle a tu pareja de forma pícara que se acerca el momento también puede ser un juego sexual, una provocación que la incite y despierte su deseo sexual.
Por ejemplo cuando esté en el trabajo le puedes enviar un sms, un e-mail o directamente llamarla para confesarle lo que tienes pensado hacer con ella, las ideas lujuriosas que te rondan por la cabeza y las ganas que tienes de estar con ella. El cerebro es por así decir otra zona erógena, las confesiones subidas de tono pueden ser muy estimulantes, y más cuando se susurran al oído como si de una confesión prohibida se tratara.
Si quieres añadir el elemento sorpresa, también puedes, simplemente dale un poco al coco y verás que se te ocurre algo. Podéis hacer realidad alguna fantasía erótica empleando disfraces eróticos o conjuntos de lencería sexy, o incluso os podéis regalar una sesión de spa en una escapada de fin de semana que ayude a liberar tensiones y sirva como aperitivo para los placeres carnales.
Una manera de sorprender y salirte del guión habitual, puede ser el probar juguetes eróticos, no todos tienen forma de pene y no todos se usan de la misma manera. Actualmente hay una variedad enorme que sirven para estimular las zonas erógenas tanto del hombre como de la mujer.
Otra manera de romper con la rutina y reavivar el deseo sexual es cambiando de actitud, si por ejemplo sueles ser una persona sumisa y cariñosa, pues trata de jugar un rol más agresivo y dominador. Y viceversa, si tu sueles ser dominante, muéstrate cariñoso y sumiso, el cambio de papeles puede que le descoloque, pero seguramente también le excite.
Cambia el lugar y el momento, si soléis hacer el amor en un lugar y a una hora determinada, será muy excitante si pillas a tu pareja por sorpresa en la cocina, en la ducha o el salón de casa cuando estéis a solas. Lo mismo se resiste un poco “por que no es apropiado”, pero después de las primeras caricias y arrumacos seguro que acaba cediendo y termináis echando un polvo “como los de antes” ;)
Eso si, trata de evitar que el momento sea justo después de la comida, ya que con el estómago lleno la sangre suele estar concentrada en el estomago para hacer la digestión. Un buen momento puede ser por las mañanas, es cuando los niveles de testosterona están más altos, por no mencionar que la mayoría de los hombres se suelen despertar con frecuencia teniendo una erección.
Y para terminar, dos consejos no menos importantes: comunicación y hacer deporte. Hablar con franqueza sobre nuestros deseos sexuales puede hacer ver a nuestra pareja las cosas de otra manera, lo mismo él/ella pensaba que ya no te apetecía tanto, cuando no es así. En cuanto al tema de hacer deporte, siempre es muy recomendable ya que nos ayuda a cargar las pilas y aumenta el deseo sexual.

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