Translate

15 de febrero de 2012

Ejercicios de Kegel para la mujer.

Músculos del suelo pélvico
El otro día, hable de las Bolas Chinas ¿os acordáis? y prometí de que iba a hablar más a fondo de los llamados "Ejercicios de Kegel", lo prometido es deuda.
Los ejercicios de Kegel sirven para fortalecer los músculos pélvicos, tanto del hombre como de la mujer. En la mujer están especialmente indicados para evitar la incontinencia urinaria, para facilitar el parto y para favorecer la recuperación después del parto. Su extraño nombre se lo debemos al doctor Arnold Kegel, quien desarrolló este tipo de ejercicios para sus pacientes en los años 40 como método de control para la incontinencia urinaria.
Los ejercicios de Kegel consisten básicamente en contraer y relajar el músculo pubocoxígeo o músculo del suelo pélvico. El tonificar este músculo nos beneficiará igualmente en el ámbito sexual, dado que ganaremos en sensibilidad vaginal pudiendo apretar todo aquello que entre en nuestra vagina. Las relaciones sexuales a partir de entonces nunca serán iguales, tu pareja se morirá de ganas por sentir cómo aprietas su pene con tus paredes vaginales.
Muchas mujeres son capaces de hacer que su pareja llegue al orgasmo simplemente realizando este tipo de contracciones, con lo cual si además las combinamos con penetraciones suaves el orgasmo puede ser inolvidable.

¿Cuando debería hacer los ejercicios de Kegel?

Puedes hacer los ejercicios de Kegel cuando y donde quieras porque nadie sabrá que los estás haciendo a menos que se lo comentes… aunque sonaría un poco raro. Los puedes realizar en cualquier lugar y en el momento que desees, por ejemplo mientras ves la tele, cuando estás en el cine, de camino al trabajo o mientras esperas que el dichoso semáforo se ponga en verde.
Muchas mujeres prefieren realizar este tipo de ejercicios en la tranquilidad de su hogar, estando sentadas en una silla o simplemente tumbadas en su cama o en el sofá. Esto ya es cuestión de gustos, en cualquier caso debemos tener cierta constancia ya que los resultados son notables a partir de las 4 semanas.
Dónde actuan los ejercicios de Kegel

Cómo hacer los ejercicios de Kegel

Para principiantes. El modo más sencillo si te estás iniciando sería, con la vejiga vacía, contraer los músculos de la vagina mientras cuentas hasta 5 respirando suavemente. A continuación los relajamos 5 segundos y repetimos el proceso diez veces. A medida que tengas más práctica, simplemente incrementa el tiempo de contracción hasta los 20 segundos, cuanto más aguantes más fuerza ganarán tus músculos.
Para las que tienen prisa. Si eres un poco nerviosa o no puedes perder tiempo, está la versión rápida. Consiste en contraer y relajar los músculos tan rápidamente como te sea posible durante un par de minutos o hasta que te canses. Puedes empezar con cuatro tandas de 10 repeticiones al día; a medida que vayas mejorando puedes aumentar el número de repeticiones.
Con bolas chinas. Sin duda una de las mejores ayudas a la hora de realizar los ejercicios de Kegel, ya que nos fuerzan a tener que sujetarlas con nuestras paredes vaginales. Las bolas chinas las podemos usar en nuestra vida cotidiana sin prestarles mayor atención, el movimiento natural de nuestro cuerpo al caminar hará que vibren en nuestra vagina, estimulando así los músculos. A la hora de usarlas en los ejercicios de Kegel simplemente tendremos que contraer los músculos para sujetarlas durante unos segundos y a continuación relajamos. Como en los anteriores, podemos empezar por diez repeticiones e ir aumentando conforme vayamos tonificando los músculos.
Para expertas. Si ya tienes una cierta experiencia y quieres ir más allá puedes probar a tumbarte en el suelo, con la rodillas flexionadas y las plantas de los pies pegadas. Relajas los músculos del estómago y la vagina mientras tratas de acercar las paredes vaginales.
Este ejercicio requiere de cierta práctica y concentración ya que no debemos contraer los músculos del estómago ni los glúteos. Únicamente se deben contraer las paredes vaginales mientras contamos hasta diez, mantenemos otros diez segundos y finalmente relajamos. La idea es repetir esta serie durante diez minutos.

Cómo saber si lo estoy haciéndo bien

Si notas dolores en la espalda o en el abdomen es una señal de que estás apretando con los abdominales, la espalda, los muslos o los glúteos. Lo que tienes que hacer es relajarte y contraer únicamente los músculos del suelo pélvico.
Cuando lleves una semana haciéndolos, puedes introducir uno o dos dedos en tu vagina y probar a contraer, si notas cierta presión es que vas por buen camino. Igualmente durante el coito puedes relajarte un momento, probar las contracciones y preguntarle a tu pareja si las nota.
Así que espero que los practiquéis, al principio os costará un poquito, pero con un poco de práctica y paciencia, todo es posible, un besito y ¡a practicar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario