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24 de febrero de 2012

Dispareunia o coito doloroso

La dispareunia o coito doloroso no es un problema sexual exclusivo de la mujer, aunque en la inmensa mayoría de los casos es ella quien la sufre, realmente también los hombres pueden experimentar relaciones sexuales dolorosas. Estas molestias o dolores se pueden dar antes, durante o después del coito, y se deben a causas físicas, pero también psicológicas, como la gran mayoría de disfunciones sexuales. 

Uno de los factores que puede conducir a una persona a experimentar coitos dolorosos es su nivel de conocimientos en temas de sexualidad. La mala información, los tabúes, prejuicios o sentimientos negativos suelen provocar comportamientos nada positivos para disfrutar de una relación sexual satisfactoria.
Cuando se trata de factores físicos y el hombre es el que sufre dispareunia, ésta se puede deber a: la fimosis, a infecciones en la uretra o en las vesículas seminales, así como en la próstata o en la vejiga. En el caso de la mujer, las causas más frecuentes son por ejemplo: la falta de lubricación vaginal, las inflamaciones de vulva (vulvitis), de vagina (colpitis, vaginitis), quistes, foliculitis, lesiones traumáticas, inflamación de vejiga (cistitis), inflamación de las trompas de Falopio (salpingitis), endometritis, y endometriosis.
Con frecuencia, la dispareunia también está relacionada a problemas de vaginismo, así como por reacciones alérgicas provocadas por anticonceptivos como el DIU, los preservativos, el diafragma o los espermicidas.
Otras motivos que provocan los coitos dolorosos para la mujer son cuando se producen penetraciones profundas, el hombre golpea con la punta del pene el final de vagina, es decir, el útero, lo que provoca una fuerte punzada o una especie de contracción. En este caso la solución es tan sencilla como cambiar de postura o no introducir el pene hasta el fondo.
En cuanto a otros factores psicológicos, por ejemplo el miedo al embarazo, el miedo a revivir malas experiencias – especialmente las víctimas de abusos, agresiones o violaciones –, el miedo a hacer ruido y que los vecinos se enteren, o simplemente el no dar tiempo suficiente a los juegos preliminares para que la mujer pueda excitarse y lubricar, son factores que conducen fácilmente a un coito doloroso.

De vaginismo a dispareunia:

No es nada raro que una mujer pase de padecer vaginismo (contracción de los músculos de la vagina de manera involuntaria que impide la penetración) a sufrirdispareunia, sobre todo cuando asocian el dolor como parte de la relación coital. El pensar en ello puede hacer que sufran estos problemas de nuevo, la angustia y el miedo les impide excitarse y relajarse, dando lugar al coito doloroso.
Ya en su momento, cuando hablamos de vaginismo, comentamos que por si sólo no provoca dolor, lo que duele es forzar la penetración, y al hacerlo podemos crear un círculo vicioso donde la mujer, aun queriendo tener relaciones sexuales, no es capaz de relajar sus músculos para permitir que el pene se introduzca en su vagina, y al tratar de forzar las cosas se producen las molestias y los dolores. En adelante ella puede coger miedo al coito y entonces se cierra el círculo, ya que tendrá miedo a la penetración, lo que provoca una contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina, haciendo que la penetración sea más difícil, molesta e incluso dolorosa.
Esto de hecho no es nada raro, sino bastante frecuente por ejemplo en las mujeres que han tenido una infección de hongos en la vagina, y aún después de estar curadas siguen experimentando dolores debido a que siguen asociando el dolor a la penetración.


¿Cual es la solución? pues intentar relajarse a la hora de mantener relaciones sexuales, hacerlo sin prisas, en un lugar adecuado; sobre todo si son las primeras veces. Si este problema aún persiste quizás deberías ir a tu médico a ver si es algo más grabe. Un saludo y ¡relaaaaaax chicas!

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