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16 de enero de 2012

Posturas sexuales para momentos inoportunos

Cuando de placer se trata, no existen horarios ni un lugar concreto donde poder practicarlo. Para esos momentos en donde el cuerpo pide a gritos el roce de una mano ajena, o el sabor de otros labios, y se tienen a la persona o personas, pero no se cuenta con el sitio adecuado, no podemos ver inmersos en un gran problema. 

A veces la pasión llega en los momentos menos oportunos, quedando a expensas de un arrebato carnal. Por ejemplo imagina que estás en la oficina, y de la nada se aparece tu chica o tu chico, tu amante o compañera/o de trabajo, y sin pensarlo, la pasión sube y el cuerpo se aloca, y no sabes qué hacer, las ganas son muchas y el riesgo también, ¿Qué hacer?, una película porno te mostraría que el mejor lugar es encerrarte en un despacho y usar el escritorio como cómplice, sin embargo, esta es una mala opción. 


Algo parecido pasa cuando estás en un avión, y aquella mano juguetona comienza a tocar todo tu cuerpo, ocasionando que tu temperatura suba, lo ideal sería ir al baño y encerrarse…. Obviamente, corriendo los riesgo que esto ocasiona.
Por tal motivo, El Rincón Tabú os presentan una galería de posturas sexuales ideales para aquellos momentos inoportunos, pero deliciosamente sensuales.
En el ascensor
Estáis solos en el ascensor, una mirada es seguida de unos buenos besos, y de ahí no hay de otra más que culminar la aventura. ¿Qué hacer? La chica debe apoyar la espalda en la pared y rodear con las piernas el cuerpo de él mientras la penetra.
En el probador
 Decidiste acompañar a tu chica a comprarse ropa, sin embargo, la visita de boutique en boutique se extienden y ella aún no decide que llevarse. Se ha probado infinidad de prendas y nada le convence, así que decides echar un vistazo a probador en donde esta ella, y no pudiste aguantar las ganas ¿qué hacer? Ella debe de apoyar las manos en el banco que hay, mientras tú comienzas a penetrarla por detrás.
En la oficina
 Tienes el despacho o la sala de juntas sola, no hay nadie a su alrededor, tú y tu compañera/o tienen el espacio perfecto para soltarse el pelo ¿qué hacer? Seguramente hay algún sofá o alguna silla: Tú te sientas y ella se coloca encima de ti, dándote la espalda y así iniciar la cabalgata.
El cine, el teatro o cualquier recinto
 La opción más común sería que mientras tú estás sentado, ella se pone encima de ti. Sin embargo, es muy arriesgado, lo mejor es tirarse al suelo y practicar la clásica posición del misionero, o tal vez algo de sexo oral. 
Baño público
Están en un restaurante ambos se están coqueteando, mientras por debajo de la mesa, comienza un roce de manos y cuerpo, deciden que es momento de terminar lo que empezaron, así que van al baño ¿qué hacer?, mientras tú te sientas en la taza, ella se monta en ti, quedando boca con boca. Tú tendrás acceso para acariciar sus pechos y también sus nalgas.


Y con estos pequeños truquillos, espero que podáis apagar vuestro deseo sexual en cualquier lugar donde os apetezca. Así que ¡ánimo! y hasta mañana mis pequeños tabúes. 

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