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27 de enero de 2012

¡Caen del techo! Sexo en lugares públicos y altos.

A las perversiones en las que la fuente predominante de placer sexual no es a través de la cópula, se le denomina parafilias. En términos generales, son las conductas de índole sexual, que no son comprendidas por la mayoría de las personas. 
 Aunque algunas de éstas son un tanto raras o extremas, pero inofensivas, hay otras parafilias que debido a su contexto han sido consideradas como delitos por el hombre, tal es el caso de pedofilia.
Dentro de las múltiples perversiones existe la acrofilia, la cual consiste en el gusto por tener sexo con personas muy altas; pero también a aquellos que les gozan con sostener relaciones sexuales a grandes alturas, considerado un fetiche.
Por ejemplo, los estadounidenses le llaman High Smile (“Sonrisa alta”), a la práctica de sexo en un avión; de hecho, existe un club, The Mile High Club (MHC), para los amantes del sexo en el aire.
Algunas de las razones por las que las personas encuentran tanto placer al tener relaciones sexuales en un avión, son: la presurización del avión intensifica los orgasmos; la vibración del avión incrementa las sensaciones; para satisfacer el fetiche de ver una azafata; para romper tabúes; y por supuesto, porque es excitante correr riesgos y probar nuevas cosas.
Se comenta que el único requisito para poder ser mientro de The Mile High Club es tener sexo en un avión en vuelo que mínimo haya superado una milla de altitud (1.609 metros).
 Pero la acrofilia no sólo se limita a los aviones, sino a cualquier espacio que esté a varios metros de altura; de hecho, entre más alto más extremo y más excitante. El vértigo que muchas personas sienten, suele ser un elemento esencial, pues el peligro que implica hacer el acto en el aire, provoca que ese miedo incremente el placer sexual.
Algunas de los lugares que frecuentan los que padecen acrofilia para hacer el amor, son puentes peatonales o vehiculares, monumentos de gran altura y hasta teleféricos como el de Rosales en Madrid.

Los menos arriesgados tienen sexo en el balcón de algún edificio de varios pisos; sin embargo, aunque suene como el lugar más “seguro”, se han dado casos de caídas como el que se suscitó en la ciudad alemana de Lübeck. Mientras mantenían relaciones sexuales en la ventana de un apartamento, una pareja calló desde el primer piso. Ambos terminaron desnudos en el estacionamiento de los apartamentos, con  los huesos rotos, lesiones en la cabeza y la cara. Pero lo más curioso es que el hombre involucrado, ya tenía antecedentes, pues en una ocasión se cayó del techo de una casa.
Así que si vais a practicar sexo en las alturas, tener mucho cuidado, puede llegar a ser peligroso ¡gracias por estar ahí!

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